Los derechos humanos no son utopía, son la brújula de la humanidad.

Herederos de la libertad, guardianes de la dignidad

<a href="https://polisecuador.org/en/author/franco-tamay/" target="_self">Franco Tamay Vega</a>

Franco Tamay Vega

Abogado de los Tribunales de la Republica del Ecuador por la Universidad Nacional de Loja, Magister en Derecho Procesal por la Universidad Técnica Particular de Loja, Magister en Derecho Penal por la Universidad Andina Simón Bolívar, Especialista en Derechos Humanos y Justicia Juvenil Restaurativa por la Universidad Andina Simón Bolívar, Candidato a Doctor (Phd) por la Universidad de la UBA.

Actualizada:

Sep 4, 2025

Cuando hablamos de derechos humanos, no puedo evitar recordar que no nacieron de un día para otro, ni fueron regalados por los poderosos. Fueron luchas, muchas veces con sangre, lágrimas y valentía. La historia esta llena de injusticias, llena de voces que se levantaron y nos recordaron que la dignidad no se mendiga, se defiende.
Como abogado y ciudadano, siento que pertenezco a esa larga cadena de hombres y mujeres que han creído que otro mundo es posible. Desde la Revolución Francesa de 1789, que proclamó los derechos de libertad, igualdad, hasta la Declaración Universal de 1948, firmada tras el horror de la Segunda Guerra Mundial, hay un hilo invisible que une las luchas de la humanidad, el derecho a vivir con dignidad.

En América Latina también tenemos nuestras páginas luminosas y dolorosas. Pienso en las madres y abuelas de la Plaza de Mayo, en Argentina, que con pañuelos blancos en la cabeza se enfrentaron a una dictadura que les arrebató a sus hijos. Pienso en nuestros pueblos indígenas, que han resistido siglos de exclusión y aún hoy exigen el reconocimiento pleno de su cultura y sus derechos. Pienso también en Matilde Hidalgo, la ecuatoriana que, con valentía, se convirtió en la primera mujer en ejercer el derecho al voto en América Latina, recordándonos que la igualdad de género no es concesión, sino conquista.

Todo eso me interpela de manera personal. Entiendo que mi oficio como abogado no es solo aplicar leyes, sino también mantener viva esa memoria histórica de luchas que nos trajeron hasta aquí. Defender los derechos humanos es, para mí, continuar una obra que empezó antes de mí y que seguirá después, la de construir un mundo en el que la justicia no sea privilegio de pocos, sino garantía para todos.

No es fácil, lo sé. Cada día vemos cómo se vulneran, cómo se pretende silenciar a quienes reclaman. Pero mientras existan voces dispuestas a recordar que la dignidad humana es innegociable, habrá esperanza. Y yo, desde mi pequeño espacio, me sumo a esa voz. Porque en definitiva, los derechos humanos no son un ideal lejano, son la brújula que debe guiar mi vida, mi profesión y mi compromiso con los demás.

Mas contenido

Antes de votar

Les hago una pequeña reflexión antes de votar hoy. Hemos visto una campaña vacía, casi inapreciable… si usted se pregunta el porqué; si usted siente paz con ese vacío y piensa que lo que elegiremos hoy es insignificante, que no tiene trascendencia, que no provocara...

read more

ABC de una constituyente

Este texto es para ti; si no sabes por qué vamos a las urnas el próximo 16 de noviembre, si no sabes para qué sirve la Constitución o si sientes alguna duda sobre la utilidad del cuco a la vuelta de la esquina que llamamos “Asamblea Constituyente”. Vamos paso a paso y...

read more

Verdades de mentira

Todos los días vemos, escuchamos y sentimos las verdades que conforman al mundo, aunque lo mismo podríamos decir de las mentiras. Cuando mamá dice que no tiene hambre y te da su plato de comida “porque tú lo necesitas más”; cuando dices que no te dolió pero una...

read more